[Diario Financiero] Fundación MERI encabezará pabellón de océanos en la próxima Cumbre Climática, COP27

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En el espacio se abordan cuatro temas: áreas marinas protegidas, economía azul, tráfico marítimo y conservación multidimensional. Gerenta general de la entidad alertó sobre la necesidad de crear un tratado internacional para la conservación de los océanos.

A poco menos de dos meses de que se realice la Cumbre del Clima anual que organiza la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático, comienzan a conocerse detalles de la agenda de las organizaciones.

En este contexto, Patricia Morales, economista y gerenta general de Fundación Meri, adelantó a DF que junto al Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y la Organización Meteorológica Mundial, encabezarán el pabellón Science for Climate Action (Ciencia para la Acción Climática) de la próxima Conferencia de las Partes, COP27, que se realizará entre el 6 y 18 de noviembre en Egipto.

Fundación MERI -de Filantropía Cortés Solari -desde 2012 realiza investigación científica para la conservación de ecosistemas estratégicos para la mitigación del cambio climático, y de cara a la próxima COP27, uno de sus focos es la búsqueda de soluciones para la protección de los océanos.

Morales comentó que en el pabellón Science for Climate Action participarán expertos de Chile, Panamá, Uruguay, Portugal y Mónaco, y estará enfocado en cuatro temas relacionados a los ecosistemas marinos: áreas marinas protegidas, economía azul, tráfico marítimo y conservación multidimensional.

El primer tema buscará promover la creación de una mayor cantidad de áreas marinas protegidas a nivel global, “a través de compromisos en el monitoreo de impacto de las actividades humana en estas áreas”, dijo Morales.

En tanto, la economía azul se centrará en “cómo avanzamos hacia una economía sustentada en la biodiversidad de los océanos, sumando a las industrias que allí operan, como el sector acuícola, y promoviendo soluciones tecnológicas de mitigación y la regulación de los países hacia las empresas”.

Un tercer tema es el tráfico marítimo, donde la conversación se orientará hacia formas para evitar que las embarcaciones afecten la sobrevivencia y bienestar de los ecosistemas marítimos.

El cuarto tema, la conservación multidimensional, se abordará desde el territorio con una dimensión ambiental, social, cultural y económica, “ que como Fundación MERI ya hemos venido trabajando en San Pedro de Atacama, San José de Maipo y la Patagonia norte, y también en foros internacionales, tanto desde la perspectiva territorial como marítima”, afirmó Morales.

La economista señaló que la importancia que se le otorga a los océanos es consecuencia de la acción de Chile en la COP25, donde “instaló esta idea de una COP azul, ya que antes prevalecía el tópico de que el cambio climático se resolvía en ecosistemas terrestres y se dejaban de lado los océanos”.

Chile y boyas inteligentes

Morales afirmó que Chile es un ejemplo en la protección de los océanos y de los ecosistemas marinos. Y que debido a su “enorme cantidad de biodiversidad”, tiene una oportunidad “para mostrar una senda nueva al resto del mundo sobre cómo proteger y conservar”.

Destacó que el país tiene un 30% de áreas marinas protegidas y que, en la última Cumbre de las Américas, de junio pasado, impulsó la coalición Américas por la Protección del Océano, para generar espacios de cooperación política sobre áreas marinas protegidas en el continente.

Sin embargo, un reto pendiente es definir dónde van a estar estas áreas y cómo se van a monitorear.

En esta línea, Morales destacó The Blue Boat Initiative, proyecto de Fundación MERI en el Golfo de Corcovado en el Archipiélago de Chiloé, el que busca prevenir el choque de ballenas con barcos a través de una red de boyas inteligentes que capturan información y monitorean a los cetáceos.

“Desarrollamos una tecnología de punta para escuchar a los océanos y monitorear cómo impactan las actividades humanas y las industrias en esta especie. Y, por otra parte, estamos valorizando los servicios ecosistémicos marinos”, donde las ballenas pueden capturar 33 toneladas de dióxido de carbono -CO2- durante su vida, equivalente a la capacidad de 1.500 árboles.

La economista adelantó que en 2023 expandirán la iniciativa hacia otros países de la región, y lo impulsarán en la COP27.

Tratado internacional

En agosto la Organización de las Naciones Unidas realizó una conferencia a fin de crear un tratado internacional para la conservación de los océanos, pacto que viene discutiéndose desde 2018. Luego de dos semanas de negociaciones, los gobiernos y actores participantes no lograron llegar a un acuerdo.

Al respecto, Morales indicó que negociaciones de este tipo son “de las últimas oportunidades internacionales que tenemos para llegar a un consenso. Hay un problema de entendimiento respecto a la perspectiva multidimensional del cambio climático, y se necesita urgente un cambio. Creemos que la COP27 será de las últimas instancias que tendremos para dar este giro”.

Agregó que lograr un tratado donde los países se comprometan a decretar el 30% de sus áreas marinas protegidas antes de 2030 y monitorearlas, “permitiría ver cómo evoluciona su biomasa y la capacidad de captura de CO2 de estas áreas marinas, y cómo se recompone y reduce el stock de CO2”.

Fuente: Diario Financiero

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